La interpretación del testamento

En principio, toda disposición testamentaria deberá entenderse en el sentido literal de sus palabras, a no ser que aparezca claramente que fue otra la voluntad del testador. Sin embargo, esto no es siempre posible.

1) La interpretación integrativa

Cuando las cláusulas del testamento se revelan como inexpresivas, su sentido literal puede ser desenvuelto e integrado por el juez, siempre que para ello se parta de las propias declaraciones del documento testamentario. Supone un riesgo, el de convertirse en una disposición que se atribuye al testador.

2) La prueba extrínseca

Es cuestión sumamente controvertida si el intérprete puede acudir a conductas o declaraciones o actos del testador (que por definición se hallan fuera del testamento) para indagar su verdadera voluntad. Tiene el mismo riesgo que la interpretación integrativa, el de dar relevancia a una voluntad que se atribuye al testador, pero que éste no ha expresado a través de las solemnidades legales previstas en el testamento.

3) ¿Es posible la aplicación en la interpretación testamentaria de las normas relativas a la interpretación de los contratos?

Por carecer el Código Civil de una normativa sobre el negocio jurídico hay que aplicar la de los contratos como supletoria en todo lo que consienta la naturaleza del testamento: a) Los Tribunales, otorgarán preferencia a la interpretación que permite producir efecto antes que la que conduzca a la ineficacia; b) También puede optarse por la interpretación sistemática del testamento; c) Cuando se trate de legados, si los medios de interpretación no hacen salir de la duda, se resolverá en favor de la menor atribución de derechos e intereses, y si al legatario se le hubiesen impuesto cargas, en favor de la mayor reciprocidad de intereses.

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