El proceso monitorio para reclamar deudas
¿Le deben dinero y ya no sabe cómo reclamar? La ley pone a su disposición el proceso monitorio, herramienta a través de la cual podrá exigir el pago de una deuda dineraria de cualquier importe, líquida, determinada, vencida y exigible, cuando la deuda se acredite mediante facturas, albaranes de entrega, certificaciones, telegramas, telefax, etc.

Estamos en Madrid para ayudarle con este proceso. Redactaremos su reclamación, pediremos la cantidad que le deben, el origen de esta deuda y todos los medios que justifiquen que es real, y la enviaremos al Juzgado de Primera Instancia del domicilio o residencia del deudor.

A partir de este momento, la deuda quedará en manos del Juzgado, quien exigirá que se pague en un plazo de diez días. Si el deudor no paga en este plazo y tampoco se pronuncia, procederá el despacho de ejecución, por medio del cual podrán embargarse los bienes del deudor para paliar la deuda.

Pero puede ocurrir que el deudor siga negándose a pagar, y su abogado nos conteste con un escrito de oposición. En este caso, dirigiremos nuestra reclamación por la vía civil, donde se abrirá el juicio. Esta vía es más tediosa, por lo que conviene probar suerte con el procedimiento monitorio, para evitar costes y tiempo: en la mayoría de los casos, el deudor no quiere acudir a los tribunales y devuelve el dinero.
En general, corresponde a los padres la administración de los bienes de los hijos sujetos a patria potestad. Así pues, a salvo ciertas excepciones, serán los padres los que administren aquellos bienes cuya titularidad corresponde a los hijos, siendo éstos a quienes en todo caso corresponderán los frutos que los bienes produzcan.

De todas formas, el Código Civil excluye determinados bienes de la administración paterna, remitiendo la administración de los mismos a un tercero, en unos casos, o al propio hijo en otros.

Para los supuestos de administración deficiente por los padres que pusiera en peligro el patrimonio del hijo, el juez está habilitado para adoptar las providencias que estime necesarias para la seguridad y recaudo de los bienes, exigir caución o fianza para la continuación en la administración que ejercieron sobre sus bienes hasta entonces, prescribiendo la acción para exigir la obligación de rendición de cuentas a los tres años, y haciendo responder a los padres de los daños y perjuicios sufridos.

Por último, señalar que si el hijo menor viviera con ambos padres o con uno de ellos se permitirá a los progenitores destinar al levantamiento de las cargas familiares la parte de frutos que corresponda.
¿Qué debemos entender por preterición intencional?

La preterición intencional es la omisión de un heredero forzoso sabiendo que existe. Ahora bien, como la legítima puede satisfacerse por cualquier título, se ha de ver si basta con la sola omisión, o se requiere además que no haya recibido nada en vida del causante.

Clases y efectos

La preterición es intencional si la omisión del heredero forzoso se hace a sabiendas y su efecto principal es la reducción de las disposiciones testamentarias para salvar la legítima del preterido. No obstante, se ha de reducir la institución de heredero antes que las mandas, mejoras y demás disposiciones testamentarias.

La preterición es no intencional (o errónea) si el testador ignora al hacer testamento que exista, o efectivamente no existe; disponiéndose los siguientes efectos bajo el presupuesto de que los preteridos sean hijos de descendientes: a) Si resultan preteridos todos, se anularán las disposiciones testamentarias de contenido patrimonial. b) En otro caso, se anulará la institución de herederos, pero valdrán las mandas y mejoras ordenadas por cualquier título, en cuanto unas y otras no sean inoficiosas. No obstante, la institución de heredero a favor del cónyuge sólo se anulará en cuanto perjudique a las legítimas.

A salvo las legítimas tendrá preferencia lo ordenado por el testador.
Las cajas fuertes de Galicia, Caixa Galicia y Caixanova, atraparon a decenas de miles de impositores con participaciones preferentes que comercializaron sin advertir de sus riesgos.

Tras una dura batalla en los juzgados por parte de los afectados, sumada a las protestas ante los servicios de mediación que puso en marcha la Xunta y a raíz del escándalo que también alcanzó a otras entidades como Bankia, la Comisión Nacional del Mercado de Valores desplegó una investigación que terminó el pasado sábado 18 de abril, con la publicación en el BOE de cuatro multas que suman dos millones de euros aproximadamente, siete años después de que las cajas vendiesen esos productos híbridos.

Así pues, las multas se han impuesto tanto a Caixa Galicia y Caixanova, como a la entidad resultante de su fusión, Novacaixagalicia, reprochandole por consiguiente, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, a ésta última el mismo comportamiento.

Se ha considerado, que además de los hechos graves ya de por sí, de no evaluar convenientemente las operaciones y de no advertir de los riesgos de las mismas a sus clientes, en ningún momento gestionaron adecuadamente los conflictos de interés generados a raíz de dichas actuaciones, con sus clientes.

En este sentido, la Comisión Nacional del Mercado de Valores entiende que las cajas crearon una suerte de [mercado interno] por el que algunos clientes liquidaron preferentes que la entidad colocaba a otros impositores según su propio criterio.
En principio, toda disposición testamentaria deberá entenderse en el sentido literal de sus palabras, a no ser que aparezca claramente que fue otra la voluntad del testador. Sin embargo, esto no es siempre posible.

1) La interpretación integrativa

Cuando las cláusulas del testamento se revelan como inexpresivas, su sentido literal puede ser desenvuelto e integrado por el juez, siempre que para ello se parta de las propias declaraciones del documento testamentario. Supone un riesgo, el de convertirse en una disposición que se atribuye al testador.

2) La prueba extrínseca

Es cuestión sumamente controvertida si el intérprete puede acudir a conductas o declaraciones o actos del testador (que por definición se hallan fuera del testamento) para indagar su verdadera voluntad. Tiene el mismo riesgo que la interpretación integrativa, el de dar relevancia a una voluntad que se atribuye al testador, pero que éste no ha expresado a través de las solemnidades legales previstas en el testamento.

3) ¿Es posible la aplicación en la interpretación testamentaria de las normas relativas a la interpretación de los contratos?

Por carecer el Código Civil de una normativa sobre el negocio jurídico hay que aplicar la de los contratos como supletoria en todo lo que consienta la naturaleza del testamento: a) Los Tribunales, otorgarán preferencia a la interpretación que permite producir efecto antes que la que conduzca a la ineficacia; b) También puede optarse por la interpretación sistemática del testamento; c) Cuando se trate de legados, si los medios de interpretación no hacen salir de la duda, se resolverá en favor de la menor atribución de derechos e intereses, y si al legatario se le hubiesen impuesto cargas, en favor de la mayor reciprocidad de intereses.
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