Dependiendo de la cantidad que vayamos a reclamar, acudiremos a un procedimiento judicial u otro, siempre y cuando la deuda sea dineraria, vencida y exigible.

Juicio ordinario.

Habrá que reclamar por este juicio aquellas demandas de reclamación de cantidad cuya cuantía exceda de 6.000 euros, y aquellas cuyo interés económico resulte imposible de calcular, ni si quiera de forma relativa. Deberá ir acompañado de abogado y procurador.

El demandado tendrá un plazo de 20 días para contestar a la demanda y el actor podrá contestar a la misma. Una vez transcurridos los plazos, el tribunal convocará a las partes a una audiencia previa para intentar un acuerdo, analizar las excepciones y resolverlas, pronunciarse sobre los documentos presentados, fijar los hechos controvertidos, proposición y admisión de las pruebas y señalamiento del juicio.

Juicio verbal.

Se decidirán en juicio verbal las demandas de reclamación de cantidad cuya cuantía no exceda de 6.000 euros y no se pueda justificar documentalmente, o cuando reclamemos gastos comunes de comunidades de propietarios.

Se inicia también con demanda sucinta con idéntico contenido al del juicio ordinario. El tribunal dictará una diligencia de ordenación de admisión de la demanda y dará traslado al demandado de la misma, citando a las partes para la celebración de la vista.

Juicio monitorio.

Acudiremos a este proceso cuando tengamos algún documento que certifique la deuda firmado por el deudor y en la actualidad, tras una reforma del año 2011, pueden reclamarse deudas de cualquier cuantía.

Se trata de una vía rápida y ágil ya que sólo es necesaria la celebración de una vista o comparecencia ante el juez si el deudor se opone a la reclamación presentada. Si el deudor no paga voluntariamente o no se opone dentro de plazo, el procedimiento finaliza mediante resolución, la cual le permite al demandante acudir directamente a la ejecución forzosa y podrán embargarse los bienes suficientes del demandado hasta que se cubra la deuda reclamada.

En la actualidad es el procedimiento más usado en el ámbito civil.

Para que se pueda seguir esta vía es necesario que la deuda sea líquida, es decir, que se pueda expresar numéricamente, que la deuda esté determinada, es decir, que se sepa con precisión el montante, que la deuda esté vencida, y por último, la deuda ha de ser exigible, es decir, que el deudor esté obligado al pago.

La documentación que ha de acompañar a la demanda pueden ser documentos cualquiera que sea su forma o soporte físico, han de aparecer firmados o con el sello del deudor o cualquier otra señal física o electrónica; también facturas, albaranes,…; cualquier documento que se adjunte al documento en el que conste la deuda, y aporten documentos comerciales que acrediten una relación anterior duradera; y también cuando la deuda se acredite mediante certificaciones de impago de cantidades debidas en concepto de gastos comunes de Comunidades de propietarios de inmuebles urbanos.

Para presentar la solicitud inicial no es necesaria la asistencia profesional de abogado y procurador, pero si hay oposición del demandado entonces sí será obligatoria su asistencia si la cuantía de la deuda supera los 2.000 euros. También serán necesarios, si el demandado no paga voluntariamente, en la ejecución forzosa si la deuda supera los 2.000 euros.

Juicio cambiario.

Cuando reclamemos cantidades documentadas mediante letras de cambio, cheque o pagaré. Es un proceso más rápido que los anteriores puesto que si el deudor no paga o formula oposición en el plazo de 20 días desde que se le notifica, directamente se le embargan los bienes.

En este procedimiento siempre será necesario contar con abogado y procurador independientemente de la cuantía reclamada.



Ubicación: Madrid, Madrid, España
AVISO LEGAL · LSSI · POLÍTICA DE COOKIES · POLÍTICA DE PRIVACIDAD


Este sitio emplea cookies como ayuda para prestar servicios. Al utilizar este sitio, estás aceptando el uso de cookies. OK Más información